jueves, 14 de noviembre de 2013

El Concierto nº 4 de Brandeburgo y las fiauti d'echo (I)

De los 6 conciertos de Brandeburgo compuestos por J. S. Bach, los nº 2 y 4 siempre me han cautivado por tener flautas de pico en el concertino.

No creo que llegue a tocar ninguno de ellos, aunque sí los he leído y estudiado, incluso el nº 5, aunque este, escrito para traverso, lo haya estudiado con la voice flute, ya que para la alto en fa está fuera de tesitura. A raíz del video de Voices of Music del que me hizo saber +Carlos García Amigo y en el que se interpreta el 2º movimiento del Concierto nº 4, descubrí la controversia que envuelve a este concierto y los quebraderos de cabeza que ha proporcionado a distintos musicólogos al menos desde los años 60.


 

Más adelante, aunque no en esta entrada, volveremos sobre esas curiosas flautas dobles y el porqué de su utilización.

Primera página manuscrita del Concierto nº 4 de Brandeburgo
En la imagen de la izquierda se puede ver la hoja con el inicio del primer movimiento del Concierto nº 4 de Brandeburgo, y que corresponde al manuscrito de J. S. Bach. En el encabezamiento se puede leer:
"Concerto 4to. a Violino Prencipale, due Fiauti d'Echo, due Violini, una Viola è Violone in Ripieno, Violoncello è Continuo".

A continuación tenéis un recorte de dicho encabezado en el que se ve la mención a las due Fiauti d'Echo.
Título del Concierto nº 4 de los Conciertos de Brandeburgo

Primer compás del primer movimiento - Concertino
Y a la derecha, el primer compás del mismo movimiento donde para cada parte figura el nombre del instrumento a su cargo: Violino prencipale, Fiauto 1ro, Fiauto 2do. La costumbre era denominar flauto a la flauta de pico y traverso a la flauta travesera. En el título menciona due Fiauti d'Echo y en la música las nombra como era costumbre denominar a las flautas de pico. No las vuelve a llamar d'Echo en toda esta obra ni hay más mención a este instrumento en el resto de su obra.

¿Qué son, entonces las flautas de eco? En el número de octubre de 1960 de Music & Letters, Vol.  41, nº 4 se publicó un artículo escrito por Thurston Dart con el título "Bach's Fiauti d'Echo", en el que argumenta que las fiauti d'echo son en realidad un tipo de flageolet afinado en sol, conocido en la época como bird flageolets (el nombre proviene de que por tesitura se empleaban para enseñar a los pájaros a entonar ciertas melodías populares por entonces), y que sonaban una octava por encima de lo escrito. En su artículo advierte de la existencia de numerosas referencias en los períódicos de Londres entre 1713 y 1718 a las actuaciones de James Paisible en las que tocaba una echo flute. Si dichas actuaciones eran populares cabría esperar que se pudieran encontrar métodos de aprendizaje, pero el mismo Dart reconoce que no hay rastro de ellos: ni se han conservado métodos ni existen menciones a ellos; así que sugiere que, tal vez, se conociera popularmente a la echo flute por otro nombre (como pasaba con el chalumeau, el precursor del clarinete, al que conocían como mock trumpet). Asociando lo uno con lo otro, Dart termina por sugerir que el flageolet francés (el flageolet francés difería del inglés en el número de orificios; mientras el francés tenía cuatro en el frente y dos para los pulgares, el inglés tenía seis al frente y, ocasionalmente, presentaba uno para el pulgar), de moda por aquella época, es el candidato ideal para ser la fiauti d'echo, aunque reconoce que no es posible probar que sean sinónimos. Ahora sólo falta conectar Londres y Cöthen, donde se compusieron los Conciertos. En este punto, hace una serie de conjeturas basadas en fechas y movimientos de músicos entre países que podrían hacer plausible que J. S. Bach hubiera estado en contacto con músicos procedentes de Londres a través de los que habría conocido las fiauti d'echo.
Finalmente remata el artículo con cuestiones "menos especulativas" centradas en el análisis de la música en sí misma:
"Aun cuando el ripieno fuera interpretado en cada voz por un único instrumento y aun cuando el violín principal diera lo mejor de sí mismo para tocar su brillante parte lo más piano posible, aun así, el suave sonido de dos flautas de pico alto sería prácticamente inaudible durante gran parte de la obra."
Cita varios pasajes.
  1. En el primer movimiento entre los compases 197 y 208, sus delicados ecos en canon de las cuerdas del ripieno son tapadas por este y casi borradas por las escurridizas fusas del violín solista.
  2. En el movimiento lento las ricas armonías se ven empañadas en los compases 7, 8 y 12 por acordes de 6ª y 4ª tocados por los tres solistas, además de otros enfrentamientos embarazosos.
  3. En el tercer movimiento, del stretto y de la entrada final del tema fugado (compases 225 y 239, respectivamente) dice que jamás podrían ser escuchadas, a pesar de que la estructura musical muestra que ambas pretenden ser el clímax de la fuga.
Primer movimiento, ecos de las flautas a los violines I y II y el pasaje de fusas del violín solista.
De todo ello concluye que:
  1. La forma de dar solución a tales problemas sería asumir que las partes de fiauti d'echo sonaban una octava por encima de lo escrito.
  2. El instrumento obvio para ello debería ser el pequeño bird flageolet en sol y eso a pesar de que reconoce la existencia de un fa grave en el compás 183 del primer movimiento, imposible de tocar con dicho instrumento, pero que -dice- se resuelve transportando a la octava superior, como sucede en la otra versión del concierto (esta otra versión a la que se refiere es el Concierto para clave en Fa Mayor BWV 1057).
Tercer movimiento, compás 239 a fin
Sé que existe una versión grabada por Thurston Dart tocada con flautas sopranino (que vendrían a reemplazar a los bird flageolets de su teoría), pero no he tenido ocasión de escucharla.

En fin, la historia de las fiauti d'echo no acaba aquí; de hecho ha sido rebatida, discutida, ha sido refutada y han existido otras explicaciones para dar sentido a la mención del titulo del concierto. Pero por hoy ya ha sido bastante.

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